Pronunciamientos

 

“LOS DERECHOS DE LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA:
SON IMPOSTERGABLES”

La situación actual que viven las niñas, niños, adolescentes y adolescentas, nos interroga y desafía como sociedad, no para presentar soluciones fáciles, puntuales, fragmentadas, asistencialistas o represivas, sino para ir al fondo de las problemáticas que enfrentan y apostar por la erradicación de las causas estructurales que producen vulnerabilidad en la vida de las personas menores de edad.

Mientras como personas y cultura sigamos negando la condición de sujetos de derecho de la niñez y la adolescencia , y reduciéndoles a objetos de protección sometidos al poder arbitrario adulto e institucional, estaremos errando en las soluciones posibles para garantizar su pleno desarrollo: uno de los objetivos más deseables de una sociedad que aspira a ser garante del desarrollo humano.

El 42 % de nuestra población son niñas, niños, adolescentes y adolescentas. Una breve mirada a la situación de franjas importantes de este sector, no puede dejar de alarmarnos: la existencia del embarazo en niñas y el incremento de embarazo en adolescentas; los altos índices de abandono; la creciente deserción escolar; la persistente negativa y resistencia de muchos progenitores al pago de pensión alimenticia; el alto porcentaje de incidencia del trabajo infantil, así como la prevalencia de niñas en el trabajo doméstico familiar; el flagelo de la violencia sexual, el incesto y la explotación sexual comercial; entre otros.

Lo cierto es que se está en presencia de la espiral de una cadena inhumana de discriminaciones y exclusiones que producen y reproducen el abuso en todas sus manifestaciones, violentando los más elementales derechos humanos. Se evidencian en estas situaciones, carencias y fallas profundas en la manera en cómo se asume por parte de la sociedad y el Estado la responsabilidad, el compromiso y la misión con la niñez y adolescencia.

Esto nos exige una profunda revisión y análisis de las instituciones, enfoques y programas existentes; a la vez que evidenciar la inexistencia de políticas y la ausencia de una visión integral y de liderazgo para impulsar una tarea de esta magnitud. No se puede continuar mirando la situación actual, de manera autocomplaciente o conservadora. La realidad nos impone medidas profundas y urgentes.

Para avanzar en esa dirección se torna vital que se les reconozca, escuche, respete y valore en su condición de personas. Por ello, el fortalecimiento de su autovalor, de sus capacidades, de sus potencialidades y de sus proyectos de vida basados en el ejercicio pleno de sus derechos, forman parte de una tarea impostergable.

Por tanto demandamos que:

EL Presidente de la República y el Consejo de Gobierno, por un periodo de cinco años, defina prioridad nacional los derechos de las niñas, niños, adolescentes y adolescentas, asegurando los recursos técnicos, económicos y financieros idóneos para asegurar políticas, programas y enfoques que garanticen su condición de sujeto de derechos.

Para concretar este propósito, exigimos que:

1. Se diseñe e implemente una Política Nacional por parte del Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia, que coloque en el centro del interés a la niñez y la adolescencia en su dimensión integral, y desde su particular condición de edad, de género y de contexto sociocultural.

La elaboración de dicha política deberá contar con un amplio debate en que se incorporen particularmente la visión y aportes de las personas menores de edad y de las ONGS, así como de diversos actores y actoras que se identifican con sus derechos, intereses y necesidades.

2. Se establezcan reformas legislativas que armonicen la normativa existente y garanticen la exigibilidad de derechos, por medio de mecanismos claros en el marco de la protección integral de la niñez y la adolescencia. Se trata de que la legislación incorpore los enfoques más avanzados que abonen a la erradicación de las discriminaciones e inequidades, a la vez que propicie cambios en la cultura institucional y de la sociedad en su conjunto.

3. Que el Patronato Nacional de la Infancia, sea sujeto de una reforma estructural que garantice el ejercicio de su rol, desde una perspectiva cualitativamente distinta que asegure un quehacer con enfoque de derechos, de género, generacional, de diversidad y sociocultural.

4. Se asuma por parte del INAMU su rol rector y de liderazgo en materia de género incorporando en las propuestas de política las especificidades de la condición y posición de las niñas y adolescentas .

5. Que en cada uno de los planes y políticas se contemplen mecanismos claros para la rendición de cuentas, estableciendo también indicadores de cumplimiento para las distintas fases de las acciones, programas y políticas, esto para ser evaluado y medido anualmente y realizar un balance al final del periodo de cinco años.

Las siguientes organizaciones no gubernamentales, centros académicos especilizados, medios de comunicación alternativa y personas, suscribimos este pronunciamiento y asumimos el compromiso de participar activamente en el debate y diseño de la política arriba propuesta, así como monitorear y verificar su ejecución y cumplimiento.

CEFEMINA
Centro de Educción Popular VECINOS
Centro Feminista Francisca Carrasco
Alianza de Mujeres Costarricense
Asociación Mujeres en Salud
Fundación PROCAL
Red Latinoamericana y del Caribe de Jóvenes por los derechos sexuales y reproductivos
Colectiva por el derecho a decidir
Asociación Génesis
Fundación ACCESO
Asociación Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo
Liga Internacional de Mujeres Pro Paz y Libertad (LIMPAL)
Alicia Fournier
Centro de Educación y Promoción NOSOTROS
Centro de Investigaciones en Estudios de la Mujer, UCR
Psicoguía , S. A
Asociación Germinal para el desarrollo
Centro de Investigación y Promoción para América Central de Derechos Humanos (CIPAC)
Periódico Huella
Centro de Orientación Familiar (COF)
Asociación de Trabajadoras Domésticas (ASTRADOMES)
Casa Alianza
Red Local por los Derechos de la Niñez y la Adolescencia de Pérez Zeledón.


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